jueves, 2 de junio de 2011

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL ESTUDIO DE LA ANTROPOLOGÍA EN LA EDUCACIÓN?
Hablar del  hombre es hablar de educación. A lo largo de los años el ser humano se enfrenta a un sinfín de cambios y circunstancias que le facilitaran o dificultaran su crecimiento personal, como afirmaba Jaime Balnes “la educación es al hombre lo que el molde al barro: le da forma”.   Lo importante es valorar y discernir como utilizaremos dichos aprendizajes en el amplio acervo de nuestro accionar.
Antropología (del griego anthropos, "ser humano", y logos, "conocimiento"), es la ciencia que estudia al ser humano de forma holística. Combinando en una sola disciplina los enfoques de las ciencias naturales, sociales y humanas, la antropología es, sobre todo, una ciencia integradora. Analiza al hombre en el marco de la sociedad a la que pertenece, como hacedor de cultura y, al mismo tiempo, como producto de la misma. Se la puede definir como la ciencia que se ocupa de estudiar el origen y desarrollo de toda la gama de la variabilidad humana y los modos de comportamiento sociales a través del tiempo y el espacio, es decir, del proceso biosocial de la existencia humana.

Al estudiar la educación y la escuela, la Antropología Social y Cultural acentúa la necesidad de amparar una perspectiva comparativa transcultural, una intención holística, una reflexividad acerca de las nociones de cultura que andan en el medio educativo, y una investigación atenta a las practicas educativas cotidianas.
La Antropología de la Educación tiene ante sí la importante tarea de unificar el pensamiento filosófico-antropológico con todo el material empírico que aportan las antropologías regionales.  Dicha tarea integradora tiene como objeto la propuesta de modelos antropológicos  plurales  -capaces de integrar aspectos diversos descubiertos desde perspectivas distintas-  y que sirvan de base a la tarea educativa.
Una de sus preocupaciones es responder cómo se educan los seres humanos en una cultura concreta, es decir, cómo la civilización se transfiere de una generación a otra.  La segunda es describir el proceso de la aculturación con rasgos universales, es decir cómo se educa el ser humano y por qué.
EPISTEMOLOGIA EN LA LABOR DOCENTE

Transmitir conocimientos y/o habilidades es una tarea complicada y desafiante.  Se vuelve más complicada cuando quien enseña no sabe cómo debe hacerlo,  no puede organizar el conocimiento a enseñar, o no comprende la transcendencia que su labor tiene en la vida del estudiante. La Epistemología orienta la labor docente.  Nos permite conocer las bases que organizan la transmisión del conocimiento.
Para iniciar, debemos dar atención a cómo se aprende.  Hay dos corrientes o teorías del aprendizaje.  La primera es el Empirismo.  Según ésta, el aprendizaje ocurre por la asociación continua de ideas o eventos.  Se cree que el medio ambiente determina el comportamiento, que las condiciones externas influyen en aquello que hemos de aprender.  La segunda teoría es la Racionalista.  Ésta corriente sostiene que el aprendizaje ocurre dentro del sujeto, en su pensamiento, quien tiene la capacidad de aprehender determinado objeto por medio de apreciar sus cualidades.  El sujeto desarrolla procesos internos que son resultado de sus relaciones previas con su entorno físico y social.
Respecto a qué se aprende, Taba dice que el currículo se estructura en base al conductismo, es decir, la experiencia que el alumno puede tener dentro del proceso de aprendizaje es muy importante.  El constructivismo también aporta diciendo que las actividades de aprendizaje deben ir acordes al fin de la educación y al tipo de persona que quiere aprender y que quiere formarse.  Por lo tanto, el educando se convierten constructor de su conocimiento, responsable de su desarrollo personal. 
La educación universitaria puede aportar en la formación del docente.  El objetivo de dicha educación debe ser facilitar la formación epistemológica.  Esto es, basar la educación en la realidad del educando.  También debe proporcionar la formación teórica que se refiere a qué pensar.  Dicha formación debe responder a los cambios que se producen en la sociedad.  Por ejemplo, la Revolución Industrial requirió cambios en el currículo.  En ese entonces fue necesario mejorar la capacidad empresarial, sí, cambiar formas de razonamiento que dan origen a las teorías.  En ese entonces, la Epistemología actuó como brújula para guiar el proceso enseñanza-aprendizaje.  Lo mismo puede hacer en nuestro caso.
También es importante que el docente conozca el tipo de conocimiento que enseñara, a quién va a enseñar, reconocer si el conocimiento puede ser enseñado y cómo éste será usado por el educando.
Es importante mencionar el rol del docente en la tarea de la Epistemología.  El docente debe fomentar el desarrollo futuro de su país.  Lo logrará si tiene visión integradora de sus haberes, y si tiene la habilidad de atarlo a las necesidades sociales de su medio.

Para ser efectivo en la enseñanza, debe desarrollarse y usarse destrezas de investigación.  La investigación debe ser herramienta para reconocerlas condiciones actuales que reclaman cambio y así poder llevar su labor educativa a satisfacer las necesidades que demanda una sociedad en constante cambio.

GLOBALIZACIÓN Y EDUCACIÓN
Actualmente, el hombre es testigo de un fenómeno mundial.  Se está  viviendo el proceso de globalización.  Sin excepción, todos somos parte de éste.   Se están experimentando cambios a nivel tecnológico, educativo, cultural, económico, político, financiero.   Estos cambios deben hacer que el docente reconsidere su labor. 
Para empezar, debe reconocer que la educación, de la cual él es portador, debe ser el motor de todas las otras dimensiones del crecimiento económico y un componente clave del desarrollo social.  La sociedad que se educa debe ser competitiva y solidaria.  En especial debe darse mucha atención a la capacitación de los jóvenes, pues son ellos los  que tienen menos experiencia, se encuentran en etapa de formación, y con el tiempo será sobre ellos que recaerá la responsabilidad de dirigir los países. 
Cómo puede el docente aportar en este proceso de globalización?  En primer lugar, siendo él mismo competitivo en su desempeño. Debe tener formación para el trabajo que realiza.  Esto quiere decir que debe ser capaz de solucionar problemas matemáticos, tener la capacidad de pensar, hacer el mejor uso de los recursos que tiene a su disposición, mantener buenas relaciones interpersonales, saber manejar la información que posee, contar  con comprensión sistemática y poseer dominio tecnológico. 
Además, debe estar preparado para la producción.  Con esto se hace referencia al dominio que tiene de su ocupación específica.  En esto se incluye su formación disciplinaria y ética,  el dominio de la teoría pedagógica y práctica de la enseñanza.  Lo antes mencionado parece ser muy desafiante, pero más lo son los cambios que están tomando lugar a nivel mundial.
Además, corresponde a los gobiernos fortalecer la educación pública. Hay tres formas en que puede intervenir.  La primera se refiere a gobernabilidad en lo político.  Con mucha frecuencia las escuelas públicas  no tienen figuras de autoridad, y si las hay, carecen de autoridad para desempeñar sus cargos.  Al respecto, mucho podría lograrse si antes de la contratación de docentes hubiera cualificación adecuada; además, debe habera descentralización del sistema educativo, lo cual conlleva transparencia de responsabilidades.  Puede agregarse a esto que si hubiera cambios, que ésos de hicieran con la ayuda de monitores  que permitan evaluar el progreso alcanzado y proveer instrumentos de apoyo. 
En segundo lugar, los gobiernos deben velar porque la educación sea impartida con equidad.  Todo ciudadano debería tener acceso a la educación, y aquellos que la inician deben disponer de medios para terminarla.  En el sector público, los sueldos de algunos docentes son tan bajos que los  “mejores” se desempeñan en escuelas privadas o de prestigio, lo que priva al educando de equidad en calidad de enseñanza.
El tercer aspecto tiene que ver con la competitividad educativa.  Un país será competitivo sólo si tiene la capacidad de articular ciencia tecnológica con la administración y la producción.  Cuando un joven recién graduado sale en busca de trabajo pero no encuentra, esto no es necesariamente porque  haya ausencia de vacantes.  Más bien, es porque no tiene las cualificaciones requeridas.
Lo antes mencionado debe hacernos reflexionar en la labor docente.  Todos los que intervenimos en este proceso debemos encarar las demandas educativas que tenemos ante nosotros.  Nuestro esfuerzo y disposición ayudaran a construir sociedades competitivas.
LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACION PARA  EL DESARROLLO DE UN PAIS

A lo largo de la historia del hombre, la educación ha sido motivo de preocupación e interés para los gobiernos, padres, o personas individuales.  ¿Por qué?

En primer lugar, porque los seres humanos son inconclusos, pero conscientes de sus limitaciones.   Esta condición es la base del interés natural por aprender que nos distingue como seres humanos.  Esto hacer surgir la pregunta, ¿qué importancia tiene la educación para los pueblos?

Para empezar, la  educación es el pilar del desarrollo de una nación.  Por eso,  no debe sorprender ver que los países avanzados hacen grandes inversiones para ofrecer a sus habitantes calidad educativa.  Sí, la educación se convierte en el principal recurso de una nación que determinara cuánto crecerá en el futuro y si podrá ser independiente o no.
Por citar un ejemplo, el presidente Barack Obama de Estados Unidos presentó en febrero del 2011 una propuesta de presupuesto federal de $3.73 billones para el año fiscal 2012, lo  que aumenta las partidas para investigación y educación.  De ser aceptada dicha propuesta, el país asegura que su riqueza seguirá creciendo, no solo en sentido intelectual, sino también de forma material.  Estados Unidos es un país desarrollado.  

El termino  país desarrollado hace referencia general a un país que posee un alto nivel de vida y un muy alto desarrollo humano.  El indicador más usado para considerar a un país como desarrollado es el Índice de desarrollo humano, lo cual, sin duda alguna, se refleja en los niveles de educación.  No obstante, hay otros países denominados subdesarrollados.  Guatemala se encuentra en esta categoría.
Consideremos algunas realidades en el campo  de educación para Guatemala.  De acuerdo a un estudio realizado por Unicef, Guatemala es uno de los países de América Latina que menos invierte en educación. El gasto en educación como porcentaje del Producto Interno Bruto, PIB, de Guatemala,  es de aproximadamente 2,4%, en comparación al 4,4% del promedio en América Latina.  Además, de acuerdo al comentario de un periódico  guatemalteco, todas las investigaciones que se han llevado a cabo sobre la realidad social y económica guatemalteca apuntan a que las deficiencias en educación son el principal obstáculo para elevar substancialmente la tasa de crecimiento económico y la productividad nacional.  Guatemala tiene indicadores educativos preocupantes: las tasas de matrícula son bajas, la inversión en capacitación y actualización del magisterio es mínima, muy pocos terminan la primaria y los que lo logran toman mucho tiempo y, en general, la inversión en educación es muy reducida.   Si, Guatemala  es el país centroamericano en el que más niñas, niños y adolescentes trabajan.        
Cuál es el resultado?  La productividad es mínima.  Consecuentemente, el crecimiento económico también lo es.   Es esta misma situación la que nos hace dependientes de países desarrollados. 
Nadie sabe cuánto tiempo pasará antes que ocurra un cambio a nivel nacional en el rubro de educación.  Sin embargo, a cada persona compete hacer algo por la superación personal.  Al respecto, podemos hacer referencia a un pensamiento sobre educación  con el cual muchos podemos concordar.  Éste dice,  “Los hombres inician en su mente lo que serán en su vida”.   Es cierto, todos sin excepción, tenemos infinitas oportunidades a lo largo de nuestra existencia.  Nuestro esfuerzo primordial debe ser el de contar con riqueza intelectual.  Quien es rico de esta forma, nunca perderá lo que posee.  Además, así contribuiremos al desarrollo de nuestro país.  
                                  LOS VALORES MORALES EN LA LABOR DOCENTE. 
Impartir conocimientos es una de las labores del docente.  Muchos maestros se preocupan de esta tarea como única responsabilidad.    Sin embargo, educar no es solamente transmitir conocimientos.  Educar es lograr que una persona haga por sí misma lo que debe hacer.  Por eso, con toda propiedad podemos decir que en la educación está implicada la ética, pues ésta es la ciencia de las costumbres.  Ética estudia la bondad o maldad de lo que hacemos. Su carácter es racional al ser practicada por el uso de la razón.  Se refiere a descubrir de forma personal los valores que todavía no se ha sido capaz de percibir o descubrir en determinado acto.  
Al respecto, resulta inquietante ver cómo hay muchos profesionales que han alcanzado grados académicos muy superiores, pero que no han actuado con rectitud en sus decisiones.  ¿Qué ha fallado?  ¿Quién debe educar en valores?
 Sin lugar a dudas, son los padres los primeros responsables de la transmisión de valores.  Deben empezar este proceso desde el momento en que el niño nace.  Sin embargo, la estructura familiar actual no siempre favorece dicha actividad.  Muchas madres son solteras.  Por lo mismo, deben pasar muchas horas fuera de casa trabajando largas jornadas y sus hijos se quedan al cuidado de extraños, o quizá solos.  En otros casos, los  padres son tan jóvenes que ellos mismos carecen de formación en valores.  De igual modo podría mencionarse la apatía que en general existe respecto a este tema, quizá porque se piense que en este mundo solo sobrevive el más fuerte.
Los valores se deben enseñar con el ejemplo.  Sin embargo, algo que comúnmente ocurre en hogares con padres fumadores es que ellos ordenan a sus hijos que no fumen. Los padres saben que están haciendo algo inapropiado pero insisten en repetir su acción.  Con ello demuestran su carencia de fortaleza para hacer lo correcto. ¿Cómo poder enseñar solo con palabras, mas no con hechos? Lo más probable es que los hijos serán también fumadores, pues resulta más fácil hacer aquello que se observa, no lo que se oye.  En muchos hogares también predomina un ambiente de falta de respeto, de comunicación no asertiva, de falta de lealtad.  Se ha vuelto tan común que las parejas recurran al divorcio o a la separación como solución a sus problemas maritales.  ¿Acaso no es esa muchas veces la salida más fácil?   Cuando los problemas de las parejas no son graves, quizá solo se requiera de la aplicación de valores tales como la paciencia, el servicio, la comprensión, o la confianza.   Muchas otras situaciones surgen dentro del hogar, sin embargo,  con la aplicación de valores podrían minimizarse o hasta resolverse.
Por un momento demos por hecho que en el  hogar se enseñan valores.  Es indudable que fuera del entorno familiar también deben ser reforzados.  Quien puede ayudar a reforzarlos?
Esto nos lleva a pensar en el rol del educador.  Se ha dicho que los educadores son como los segundos padres, y que la escuela es el segundo hogar del educando.  Por ello, el rol del educador es elemental para influir positivamente en la mejora de la personalidad.  ¿Cómo podría el educador hacer esta labor?
Podría enseñar la responsabilidad siendo él mismo responsable con su quehacer educativo.  Eso implicaría hacer un plan de acción docente,  tener preparada su clase, cumplir con todas sus atribuciones.  Algunas no son sencillas, por ejemplo, preparar material didáctico, llevar al día la calificación de tareas, etc.  Sin embargo, cuando el alumno observa el esfuerzo que el educador realiza, podría  sentirse motivado a imitarle.
Otra virtud que el educador puede enseñar en el aula es la puntualidad.  Lo hará al ser él  el primero en llegar a la clase, dando la bienvenida a sus alumnos.  También al tener todo listo en el momento debido. 
La cooperación también puede ser reforzada en clase.   Ésta se fomenta al trabajar en grupo.  Las deficiencias de un integrante del grupo pueden ser compensadas con las habilidades de otro.  De ese modo trabajan con alegría y esfuerzo para la realización de un plan en el que todos han colaborado.  De igual modo puede desarrollarse un ambiente de interés por los demás, de simpatía mutua, evitando las discriminaciones raciales, políticas o religiosas.
Podrían ejemplificarse otros valores.  Lo que se quiere señalar es el hecho que con un poco de imaginación y esfuerzo, el docente puede encontrar maneras de enseñar con su ejemplo y propiciar oportunidades de vivencia.
En conclusión, aunque los padres son los primeros responsables en la formación de valores, el educador también desempeña un papel muy importante.  La transmisión y fortalecimiento de valores no es una teoría cognoscitiva.  Más bien, es una vivencia.  La mejor forma de enseñar valores es por medio del ejemplo.  De allí la importancia que como educadores los hagamos parte de nuestra vida.  Solo así podremos aplicarlos en el diario vivir.  No hay que olvidar que una acción es mucho mejor que mil palabras.  Por eso, corresponde a los educadores sacar máxima ventaja de toda oportunidad que pueda surgir dentro del aula para enseñar valores. 
Solo la práctica de valores en la educación reducirá el grado de corrupción e injusticia que predomina en el mundo actual.